Visión y Misión

DECLARACIÓN DE VISIÓN

La Fundación Justicia, Paz y Solidaridad centra su acción en la salvaguarda y el acompañamiento de la dignidad de la persona, la protección y defensa de su libertad y sus derechos fundamentales. Por ellos creemos en la participación ciudadana como herramienta eficaz para la construcción de una sociedad desarrollada y protagónica de su propio destino.

Estamos conscientes del gravísimo impacto que tiene en la sociedad venezolana la crisis política, económica, social y cultural y asumimos con una conciencia crítica y de denuncia esta situación. Es inaceptable la brusca disminución del nivel de calidad de vida de los venezolanos, la grave violación a sus derechos fundamentales, las inhumanas condiciones de los servicios sanitarios y hospitalarios del país, así como de los servicios públicos. En este contexto creemos que se debe una acción solidaria, honesta y urgente. Todos unidos y solidarios para generar el cambio de vida en cada uno de nosotros y en nuestro país.

Los gremios, los medios de comunicación social, la banca, la empresa, los agentes sociales y todos los ciudadanos tenemos la necesidad de unirnos para asistir a quien padece las consecuencias de esta trágica situación, inédita en la historia de nuestro país. Por eso queremos ser agentes del diálogo, ofreciéndonos en el seno de la sociedad venezolana como un espacio permanente de coordinación, de reflexión, de formación conjunta, de encuentro y de relación que promueva el respeto mutuo y la integración las aportaciones positivas propias de cada actor de la sociedad civil.

Manifestamos nuestra opción preferencial por los pobres, aquellos que están marginados en la periferia, cuyos derechos son vulnerados a cada momento. Nos proponemos acompañarles de forma solidaria y a denunciar valentía y decisión la situación de injusticia que padecen. Queremos hacerles actores-partícipes del cambio de la sociedad a la que pertenecen y de la que nunca han debido ser excluidos, desde procesos formativos que conduzcan a cambios de actitudes y comportamientos.

Apostamos por el respeto y la protección al medio ambiente, el uso responsable de los recursos naturales y su aprovechamiento para generar una nueva cultura ecológica.

Creemos que la democracia es el marco fundamental para el desarrollo sostenible de la sociedad, en el marco de un Estado de Derecho y Justicia, donde el respeto a los derechos fundamentales es inalienable y el ejercicio de los deberes ciudadanos una forma de vida.

DECLARACIÓN DE MISIÓN

Desarrollaremos prioridades centradas en las personas más afectadas por la crisis humanitaria que vive Venezuela haciendo de nuestras acciones un nuevo modelo de asistencia humanitaria acogedor, participativo, organizado y solidario, que lleve implícito el sentido de la prevención a través de programas de lucha contra la pobreza extrema, la desigualdad, el subdesarrollo y la insalubridad.

Nuestra acción se centrará en los ciudadanos que han sufrido de manera específica la exclusión social, siendo víctimas directas de la violación a sus derechos, así como en las zonas que están al margen del desarrollo.

Incluiremos la prestación de servicios educativos en el proceso de asistencia humanitaria así como alternativas de formación en oficios específicos en cada ámbito de acción.

Impulsaremos la denuncia, la sensibilización y la documentación de las violaciones a los derechos humanos a través de un Comité Nacional de Víctimas y un Observatorio de Derechos Humanos, en el que participen la Iglesia e instituciones afines en la materia para que a través dicho Comité y Observatorio se desarrollen marcos legales y políticas que incluyan la reparación a las víctimas y nuevos mecanismos de organización ciudadana que favorezcan la defensa y protección de los Derechos Humanos.

Profundizaremos en crear un modelo de promoción de la justicia y la paz a través de un proceso de acción-reflexión-acción y del diseño de herramientas y procesos formativos que favorezcan la democracia y la participación ciudadana.

Nos dotaremos de herramientas y sistemas que nos permitan mejorar la gestión humanitaria, incrementar la colaboración y garantizar los recursos necesarios para alcanzar los objetivos estratégicos.